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Alguien voló y fue libre...escribiendo

Arte Blaugrana

Arte Blaugrana

 

Chelsea, Barça: partido memorable. Diferentes maneras de buscar solución a un mismo crucigrama, y por tanto, desigual percepción de un mismo objeto, ese miniplaneta hinchable llamado balón que, como el nuestro propio, y como todas las entidades universales, disfruta de infinitas consideraciones.

 

El equipo londinense se cerró atrás con un orden y estrategia que recordaba a un ejército romano y no a un ejercito cualquiera, sino una legión de prestigiosos luchadores que escondían con audacia su lanza, punzante instrumento, que solo amanecía tras el escudo si era con la finalidad de causar bajas en el rival. En estas el Barcelona batallaba y batallaba, y no solo no conseguía adentrarse en el frente, sino que incluso tenía alguna baja.

 

El Barça era un grupo de soñadores sin miedo. Un grupo de amigos que se miran a los ojos para correr hacia el paraíso saltando agujeros negros.  El Chelsea era una roca, una roca inhumana, una roca sin sentimientos.

 

El Barça, pretendió rayar el cuarzo con un nuevo material, el arte.

 

El arte no tiene explicación. Si nada tiene explicación, el arte es la no explicación de la no explicación. La vida nos emociona a veces, y no sabemos porqué; con el arte, analogía de la vida, ocurre exactamente lo mismo. Como el arte no tiene reglas, ¿Qué nos importa el arbitro? El arte y la justicia están en planos diferentes. ¿Que nos importan los merecemientos? ¿Los tiros a puerta? ¿Las ocasiones? Repito, el arte y la justicia estan en planos distintos.

 

Tras pintar un maravilloso cuadro, Guardiola corrió y corrió y los agujeros negros se convirtieron en un puente hacia la gloria. Dará igual lo que ocurra en la final, porque la gloria se toca, pero no te la puedes quedar. Por su alma artista, el Barça no alcanzará ni tocará la gloria. El Barça es glorioso.

 

 

 

 

 

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3 comentarios

Rutilante (juas). -

Rutilante es ... una palabra que me gusta, siempre me ha gustado como suena, por eso la elegí cuando tuve que poner un nombre. Si tengo que decir la verdad te diré que cuando la escribí no sabía su significado. A raíz de buscarla en el diccionario añadí el “juas”, jajajajajaja.

SOY una persona que, también, se siente libre escribiendo .... en el anonimato. Llegué aquí porque alguien me habló de tu blog y me siento bien en él. Para mi sentarme delante del teclado para escribir, sabiendo que alguien lo va a leer, es mirarme dentro e intentar que tú, él/ella, sepan lo que estoy sintiendo en ese momento. Si lo pienso bien es un acto egoísta, si, porque queriéndolo transmitir me centro solamente en mí, el resto no existe y lo que consigo es vivirlo realmente, ser consciente de mis sentimientos y emociones y eso me ayuda a crecer y a ser mejor persona. Tú, Javi, lo defines muy bien, mi corazón respira al lado de análogos.

Un abrazo (que bueno cuando lo das/recibes de un amigo).

javispace -

Quien eres Rutilante...?

Eso de que solo eran dos amigos conversando...cuanta razón, es un momento en el que el mundo se para, agradecido, y con serenidad, dejas que tu corazón respire al lado de un análogo.

Rutilante (juas) -

Ayer, tras el éxtasis, tras la emoción de haber ganado la Champions, volví a la buscada soledad de mi casa. Los demás empezaban la celebración y yo tomaba posesión de mi sofá. En esos momentos mi equipo era EL CAMPEON y ya estaba todo hecho. Encendí la TV intentando saborear un poco más la épica y me sorprendí cuando todavía en directo, era medianoche, emitieron lo que estaba sucediendo en el campo donde hacía escasamente una hora el Barça había levantado la Copa: Guardiola y Estiarte, manos en los bolsillo, con la corbata en situación de “acabo de salir de casa”, paseaban por el césped cabizbajos, callados muchos ratos para en otros, pararse, levantar la cabeza y mirándose a los ojos decirse un par de frases. La serenidad de sus rostros denotaba la tranquilidad del trabajo bien hecho. Viéndolos nadie adivinaría lo que acababan de conseguir. Sí, acababan. La final había terminado. No eran los campeones de la Liga, de la Copa del Rey, de la Champions, eso era hace unos minutos, en esos momentos “solo” eran dos amigos conversando, ajenos por completo a las cámaras. Para mí fue la imagen de toda la temporada, la culminación satisfactoria de la tarea que se habían propuesto. He de reconocer que yo de mayor quiero ser como Guardiola.
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