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Alguien voló y fue libre...escribiendo

PELÍCULAS VAGINALES

PELÍCULAS VAGINALES

Nota del autor:

Uno (un macho quiero decir) puede mirar una vagina, olerla, o incluso saborearla (siento esto último), pero nunca podrá “tenerla” en el sentido estricto de la expresión. De igual forma, uno puede reconocer una película vaginal, pero nunca podrá disfrutarla en todo su esplendor. Lo que quiero transmitir es que este artículo es tan sólo una aproximación a un fenómeno tan lejano como evidente, tan incómodo como real. Y que ninguna chica se me enfade, por dios, amo las vaginas.

 

Capítulo 1.

¿Por qué me siento pegajoso? Mi primer encuentro con las películas vaginales.

 

Era verano. Por aquel entonces frecuentaba el bar Desafinado, en Zaragoza. Por las tardes, a las cinco, ponían películas en una pequeña pantalla al fondo del bar, retiraban las mesas y colocaban alfombras y cojines por el suelo. Aquella tarde ponían LAS VÍRGENES SUICIDAS, la que a la postre se convertiría para mí en paradigma de este subgénero.

Comenzó la película. Le dije al camarero que ajustara la imagen, que había una neblina en la tele y que no se veía bien. Me dijo que no, que la imagen estaba perfecta. A mi me parecía como si hubieran puesto una media o un panty delante del objetivo de la cámara y todo se viera a través de ese filtro. Era como una especie de neblina que creaba una sensación de ensueño, de continuo despertar. Me pedí un café bombón..

Conforme avanzaba la película, una extraña sensación me embargaba. Una sensación entre el nerviosismo y el repelús. Sobre todo, repelús. Y eso que salían mozas de buen ver, pero sus intríngulis y sus “rayadas” me resultaban vacíos y etéreos, es decir, infantiles. Me empecé a mosquear. Llegó A.

Como sabeis, a grandes rasgos, la historia habla de cinco hermanas que ante el hastío (hastío=vagina), y aburrimiento (aburrimiento=vagina) de sus vidas, deciden suicidarse (suicidio=vagina). Por si no fuera bastante, la película está dirigida por Sofía Coppola, que como su propio nombre indica tiene una vagina en toda regla (esto va sin segundas). Y por si fuera poco, dirige la vagina (perdón, la película) “por y para” su vagina. El resultado: calor, repelús, cierta excitación, y otra vez repelús. A y yo nos empezamos a cabrear.

El cierto que el ¿universo? femenino es verdaderamente atractivo. Mentiría si dijese que no me atrae. De hecho, que un hombre pueda desentrañarlo al modo de ALMODÓVAR, ALLEN u otros, me parece increíble. Pero me gusta desde esa perspectiva, la de alguien que ve la cosas y las interpreta a la perfección y sin fisuras. Sin embargo, odio la visión vaginocéntrica que presenta esta película, porque la conozco y me aterra.  Si el universo femenino es asi, prefiero no conocerlo.

 

Capítulo 2.

El momento vaginal.

 

Nota del autor: dado que acabo de empezar y ya he repetido la palabra vagina 32 veces, a partir de este punto utilizaré el diminitivo V para referirme a dicho conducto. Lo haré por motivos de buen gusto, y utilizaré la V por motivos tanto ortográficos, como tipográficos, como puramente estéticos (si bien podía haber usado otros símbolos como los que siguen: (¡) , [¡]... ). Sin embargo, utilizaré la V, u otros términos.

 

Seguimos. Destacaré tres momentos del film LAS VÍRGENES SUICIDAS por su especial vinculación con el aparato reproductor femenino.

 

1.- Aquel en el que el joven apuesto con cara de pan abandona la casa de las hermanas y entra en el coche decepcionado por su fracaso con la más que apetitosa Kirsten Dunst. Caradepan se lamenta su fracaso y toma unos segundos de reflexión. Entonces, como si de un torbellino se tratase, la muchacha, que ha escapado de casa, entra en el coche y arremete contra caradepan con toda la fuerza de su V. Se combinan varios elementos clave: la sorpresa, el “cuando yo quiero”, la música pop a todo trapo... Asqueroso.

 

2.- Aquel en el que los muchachos van a casa de las hermanas para recogerlas de camino al baile. Forman en fila, cada uno delante de su pareja. Caradepan está allí. La más que jugosa Kirsten Dunst, también. En un arrebato pop, Sofía Coppola nos muestra, a través de un inciso visual menos cinematográfico que mi video de la comunión, cómo la deliciosa muchacha lleva escrito en sus bragas el nombre de su macho: “caradepan”. Asqueroso. Quiero decir... para vomitar.

 

3.- Aquel en el que después de un momento lujurioso, la más que estimable Kirsten Dunst despierta tendida en la hierba del campo del fútbol de la escuela. Con su hermoso vestido medio rasgado por la ferocidad de la adolescenca. Con su inocencia derramada en la banda derecha del terreno de juego. ¡Joder! ¡En el campo de fútbol del insti! Aquel donde caradepan había jugado un día antes y había derramado todas sus hormonas, las mismas que hoy han sembrado la V de la bella Kirsten. ¡Qué assssco! Todo esto en la noche del baile del instituto. Todo esto tendida en la hierba, con el rocío de la mañana refrescando las puntas de sus pies. Las nubes en el cielo. Yo hubiera aprovechado para anunciar una colonia o unas compresas. La escena, perdón, la terrible escena, indaga en ese sentimiento de ultraje que tanto gusta a las mujeres. Ese dar y no dar, ese darse y no darse. Pero siempre desde arriba, desde la profundidad de su V. Sofía Coppola, vete a tomar por culo. Así te lo digo. Yo, la verdad, si fuera la más que hermosa señorita Dusnt, también me suicidaría al final de la peli. Qué horror.

 

Lo peor de todo es que después de comerte una buena V durante dos horas, la peli no está del todo mal.

 

Un último apunte respecto al “momento vaginal”. Su ejemplificación cumbre en la historia del cine aparece en una película de Jane Champion, EL PIANO. Esta cinta, su historia, sus personajes y todo... no son más que una excusa para colocar un piano en una playa. ¿Hay algo más vaginal? Hay que tener poca vergüenza...

 

Capítulo 3.

Amelie u Hombres con V.

 

Destacar que las películas V (género como la serie Z o B) no son un género exclusivamente femenino sino que hay hombres que hacen serie V. Este el caso de Jeunet, el director de AMELIE.

Reconozco que la primera vez que la vi, me gustó. Eso por delante. Cierto que es un poco aburrida la parte central de la película, pero el comienzo tenía su gracia. Después, pasados los meses y los años, he llegado a aborrecer esta cinta. ¡Cómo que meter las manos en legumbres! Uf, uf, uf... John Wayne nunca metería las manos en legumbres sino era para comérselas a puñados o arrojarlas a los ojos de un indio mapache. Varias chicas (con sus respectivas Vs) me han contado cómo algunas de las memeces que hace la niña en los créditos de la película, las hacían ellas también de pequeñas. Que si jugar con la cola blanca (algo premonitorio), que si fresas en los dedos... Ya sabeis toscos e insensibles amigos, esos pequeños placeres que nosotros nunca podremos disfrutar. Cuánto daño a hecho la música de Yann Tiersen, por cierto. Más cosas: el hacerse amiga de un arrugadito viejo pintor vecino con huesos de cristal que no quiere follarme... eso no se lo cree nadie. ¡Nadie! Ese viejo quería follarla seguro. Siento si me estoy poniendo radical, pero ese viejo quería follársela seguro. Cómo no va a querer follarse a Ámelie, que está buenísima, que mete las mano en las lentejas, que defiende al pobre tullido en la frutería, que persigue a muchacho que colecciona fotos de fotomatón, que es ¡¡¡francesa!!! Todos la queremos follar, no me jodas. ¡pues eso no se ve en la peli! Porque ellas viven con la ilusión de que eso no ocurre, es una realidad implicita a su condición de mujeres que consiguen aislar inconscientemente y sólo rescatan en una discoteca a las siete de la mañana para su deleite personal. Su V las aisla, las lleva al lugar multicolor donde los ciegos ven el mundo con toda claridad.

 

Epílogo

Un género inabarcable.

 

La verdad es que podría seguir analizando este gelatinoso género durante horas, pero no quiero enfadarme. Sólo destacar algunas otras películas como: BAILAME EL AGUA, las películas de ISABEL COIXET, CRIATURAS CELESTIALES de Peter Jackson, algunas películas de GUS VAN SANT, TOMATES VERDES FRITOS o incluso algunos de los films de ALMODÓVAR.

Para mí, este género representa el reverso luminoso del porno, menos agresivo, pero igual de visceral. Igualmente radical pero mucho más complicado. Algo así como el soft core del porno femenino.

 

A los que les gusten estas películas: les respeto.

A los que las odien: les entiendo.

A los que les dejen indiferentes: les apoyo.

A los que no entiendan nada: sólo decirles que se metan un dedo en la boca y toquen la parte interior de su moflete. Eso explica todo.
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4 comentarios

MANUEL -

muchas gracias diana, yo tb te mando mi simpatía por aquí. me alegra que comprendas lo que quiero decir. chica lista! un abrazo

Diana -

Anoche llegué a 'esto' por casualidad, y bueno, aunque como mi nombre indica soy propietaria de una V, me ha encantado. A pesar de ser una persona con comportamiento indudablemente V : )

Ya de paso he leído el resto de la página...

...te mando mi simpatía por aquí :pp.

javispace -

Buenisimo. Buenisimo de verdad. (Has conseguido que me toque la parte interior de mi moflete)

Fenix -

Guau...

Las virgenes suicidas la he visto... por ahora solo una vez, aunque la siento muy lejana... Tomates verdes fritos la tengo para ver...

He flipao con tu post, me ha gustado mucho como lo has ambientado ¿Puedo ponerlo en mi sección de misoginia? Entiendo que quizás no sea misogino el post sino realista, lo que pasa que hay algunas cosas que pueden llamar la atención a algunas mujeres y me gustaría ponerlo en mi blog para que alguna de las que lo leen flipen y la lien!!!!

No obstante una queja, recomienda alguna peli no vaginal sino buena, para acabar con buen sabor de boca, ya tu sabes verdad... hay que ponerle algo a la V xDDD

D... todos!!!
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